Construcción nacional enfrenta su mayor caída debido a reducción en obra pública
La industria de la construcción en México refleja una caída de 21.6%, principalmente por la reducción en obra pública.

La industria de la construcción en México ha experimentado una caída significativa, con un descenso anual de 21.6% en septiembre de 2024. Este retroceso se atribuye principalmente a la reducción en la obra pública, ya que la edificación de vivienda y naves industriales es mayor.
La Encuesta Nacional de Empresas Constructoras, publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), revela que la contracción del 21.6%% en comparación con el año anterior ha sido impulsada, especialmente, por una menor inversión pública en obras de transporte y urbanización.
Este escenario contrasta con el panorama del año pasado, cuando el sector mostraba un crecimiento del 36.4%, impulsado por importantes obras de infraestructura en electricidad y telecomunicaciones que casi duplicaron su valor.
La obra privada sostiene al sector
A pesar de la caída en la obra pública, la industria de la construcción se ha encontrado en gran medida sostenida por la inversión privada. Según los datos, de cada 100 pesos invertidos en construcción, 37 provienen de recursos gubernamentales, mientras que 63 son de origen privado.
La transformación del sector de la construcción responde a diversos factores. En primer lugar, la obra pública, especialmente en proyectos de transporte y urbanización, ha experimentado una contracción de casi el 60%.
Ante esta disminución, las empresas han reorientado sus actividades hacia la edificación de naves industriales y espacios comerciales, que han emergido como la principal fuente de ingresos del sector privado. La vivienda también ha mostrado un papel relevante, constituyendo el segundo pilar de la construcción privada.
A pesar de que el sector público concentra sus recursos principalmente en obras de ingeniería civil, que representan más del 80% de su inversión, el valor total de estas obras ha mostrado una tendencia a la baja.
En contraste, la construcción privada ha diversificado su actividad, abarcando no solo la edificación industrial y habitacional, sino también obras de infraestructura eléctrica y de telecomunicaciones, así como proyectos comerciales y de servicios, lo que ha permitido una mayor resiliencia ante la caída en la obra pública.
Impacto en el empleo y la remuneración
Las constructoras han reducido su personal temporal en mayor medida que el de planta, y el personal no dependiente de las empresas, que incluye subcontratistas y trabajadores por proyecto, ha disminuido casi un tercio en el último año.
En cuanto a los salarios, si bien los sueldos del personal directivo y administrativo han experimentado un incremento del 8.2% en términos reales durante el último año, los obreros han recibido incrementos de solo el 2%.
El mapa de la construcción en México presenta tres polos de desarrollo destacados: Quintana Roo lidera la actividad nacional gracias a proyectos de infraestructura turística y transporte, relacionados al trazado del Tren Maya.
Nuevo León destaca por sus desarrollos industriales y comerciales, mientras que Campeche mantiene su relevancia en proyectos petroleros, constituyéndose en un punto estratégico para la inversión en infraestructura.