Impresión 3D en la construcción transforma residuos en recursos valiosos

En México, la impresión 3D en la construcción sostenible fomenta la innovación consciente, fusionando tecnología y patrimonio cultural.

La evolución de la impresión 3D ha encontrado un terreno fértil en el ámbito de la construcción sostenible. Proyectos destacados fusionan materiales innovadores y procesos avanzados, con un enfoque en la tradición.



En México, un taller multidisciplinario de investigación y producción que pone en práctica el uso de la impresión 3D y transforma residuos en recursos valiosos. MANUFACTURA abre caminos hacia un modelo constructivo más eequilibrado y respetuoso con el medioambiente.


Una iniciativa interesante considerando que en el país, los desechos orgánicos representan 63.6% del total, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Por lo que transformar estos desechos en soluciones sostenibles, cerrando ciclos de materialidad mediante tecnologías como la impresión 3D es muy valioso para el planeta.



De acuerdo con una publicación de 3dnatives.com, este taller utiliza también la manufactura aditiva como herramienta clave para generar materiales alternativos y soluciones constructivas sostenibles; su enfoque se basa en el uso de materiales 100% circulares y tecnologías que promuevan una automatización consciente.



Ventajas de la impresión 3D

Una de las principales ventajas de la impresión 3D con brazo robótico es que ofrece una mayor libertad de movimiento en comparación con una impresora cartesiana de tres ejes. Mientras que las impresoras tradicionales están limitadas a tres ejes lineales, un brazo robótico puede operar con hasta 18 ejes independientes, lo que permite realizar trayectorias más complejas y explorar geometrías no convencionales.


Además, el código para el brazo robótico se genera a partir de Código G, programado en plataformas como Grasshopper, lo que proporciona un control más preciso sobre cada movimiento y mayor flexibilidad en el diseño. Este enfoque permite materializar ideas innovadoras, optimizar procesos, adaptarse a diferentes materialidades y expandir los límites del diseño paramétrico aplicado a la fabricación digital. 


En MANUFACTURA han trabajado con una amplia gama de materiales, combinando elementos tradicionales de patrimonio cultural de México, como barro local, tierra, cerámica y talavera poblana, con biocompuestos innovadores hechos a partir de residuos industriales y alimenticios.

 

Uno de los materiales más inusuales con los que trabajan es el biocompuesto de cáscara de huevo reciclada. Este material presentó retos significativos, como ajustar la proporción de componentes para garantizar estabilidad estructural y explorarlo como una alternativa funcional al concreto convencional.

Compartir: