187 mil personas más con acceso a la electricidad en México

México ha reducido significativamente la pobreza energética gracias a las políticas que aumentan los salarios y mantienen estables los precios de la energía, refieren desde la Sener.

La transición energética no solo representa un cambio en la matriz productiva del sector energético, sino también una oportunidad para mejorar la vida de millones de personas a nivel global. México ha realizado importantes avances en materia energética, expandiendo el acceso a la electricidad y reduciendo la pobreza energética.


En los últimos seis años, 187 mil personas más han accedido al servicio eléctrico en México, una reducción del 37.5% del total con carencia de energía en las zonas más apartadas del país. Este avance es fundamental para mejorar la calidad de vida de las comunidades, ya que la electricidad proporciona comodidad, acceso a servicios esenciales como la refrigeración de alimentos, la iluminación para realizar tareas escolares y laborales, y el acceso a información.


La Secretaría de Energía (Sener), Luz Elena Gonzáles destaca la importancia de la justicia energética, que se refiere a garantizar el acceso equitativo a los recursos energéticos para todas las personas. La ampliación del servicio eléctrico es una muestra tangible de este compromiso, al permitir a las comunidades más vulnerables mejorar su calidad de vida y tener acceso a oportunidades que antes les eran inaccesibles.


Este tipo de iniciativas fomentan la energía social, que se basa en el poder colectivo para promover un cambio positivo en las comunidades. Los datos del INEGI muestran que entre el 2018 y el 2024, 13.4 millones de personas en México salieron de la pobreza, el 29.6% de la población. Este descenso se debe en parte a las políticas implementadas durante la Cuarta Transformación, que han impulsado el crecimiento económico y generado oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos.


La reducción de la pobreza energética también contribuye al bienestar social, al permitir que los hogares tengan más recursos disponibles para satisfacer otras necesidades básicas, como la alimentación, la educación y la salud. Este efecto multiplicador tiene un impacto positivo en la economía del país, al generar un mayor poder adquisitivo y estimular el consumo, menciona la titular de la Sener en El Financiero.


México ha avanzado en el control de sus recursos energéticos, produciendo lo que consume y reduciendo su dependencia de importaciones. Esta estrategia le permite tener más autonomía para decidir el rumbo de su economía y garantizar la seguridad energética del país. Además, al controlar los recursos controlados, México puede implementar políticas públicas que promuevan la sostenibilidad ambiental y el desarrollo social.

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