Ventas de vehículos eléctricos aumentan 58% en México
El crecimiento de los vehículos eléctricos e híbridos en México, al menos en nueve años, se impulsa por la reducción de emisiones y tendencias globales hacia la movilidad sustentable.

México se encuentra en un proceso de transformación en el sector automotriz, impulsado por la necesidad de electromovilidad y la búsqueda de soluciones para la movilidad sustentable. En los últimos años, se ha observado un aumento en la adopción de vehículos eléctricos (VE) e híbridos, motivado por factores como la reducción de emisiones contaminantes, el cumplimiento de compromisos ambientales internacionales y la adaptación a las tendencias globales en materia de transporte sostenible.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y el INEGI, durante el 2024 se comercializaron alrededor de 77,000 vehículos electrificados en México, lo que representa un incremento del 58% en comparación con el año anterior. Si bien el porcentaje de vehículos eléctricos puros (BEV) todavía es bajo —menos del 1% del parque vehicular total—, la tendencia apunta hacia una adopción masiva en el futuro cercano.
De acuerdo con el Global Electric Vehicle Outlook 2025 de la Agencia Internacional de Energía (IEA), en 2015, México apenas vendió 519 vehículos eléctricos. Nueve años después, en 2024, la cifra llegó a 31,900 unidades, un incremento de 6,046% en menos de una década. Esta ha ganado fuerza, especialmente en los últimos cinco años, sobre todo con la entrada de nuevos modelos provenientes de armadoras chinas, que ha impulsado el crecimiento de las ventas de BEV, con un aumento interanual superior al 80%.
México se está consolidando como un nodo estratégico en la fabricación de vehículos eléctricos para América del Norte, atrayendo inversiones significativas de empresas internacionales como Tesla, BMW y General Motors. Estas compañías han anunciado planes conjuntos que superan los 10,000 millones de dólares para los próximos años. Además, firmas especializadas en la producción de baterías eléctricas, como CATL y SVolt, están explorando la posibilidad de establecer plantas de fabricación en territorio mexicano.
A pesar del progreso alcanzado, existen desafíos que deben ser abordados para facilitar la adopción masiva de VE; uno de los obstáculos más relevantes es la infraestructura de carga pública. Actualmente, México cuenta con aproximadamente 3,200 estaciones de carga, concentradas principalmente en las ciudades principales y corredores turísticos. Este número resulta insuficiente para garantizar una cobertura nacional adecuada, especialmente en rutas largas, lo que limita la expansión del uso de vehículos eléctricos.
Otro aspecto crucial es la transición hacia un sistema energético más sostenible. La penetración de energías renovables en la matriz energética nacional, actualmente alrededor del 30%, juega un papel fundamental en el desarrollo de una movilidad eléctrica limpia y eficiente. Es necesario aumentar la proporción de fuentes renovables para maximizar los beneficios ambientales de la electromovilidad. En 2024, China dominó el mercado global con 19,100 millones de unidades vendidas, más del 60% mundial.