México y Brasil cooperarán en producción y uso de biocombustibles
Representantes de ambos gobiernos firmaron una Declaración de Intención en materia de cooperación bilateral sobre la producción y el uso de biocombustibles.

Durante una visita oficial a México, representantes brasileños, encabezados por el vicepresidente de la República Federativa de Brasil, Geraldo Alckmin, sostuvieron reuniones con autoridades mexicanas para explorar áreas de complementariedad empresarial. Firmaron una Declaración de Intención en materia de cooperación bilateral sobre producción y uso de biocombustibles.
Ambas naciones examinarán las mejores formas de cooperar en materia de producción, uso, regulación y certificación de biocombustibles, con el fin de impulsar un crecimiento ordenado y debidamente regulado del sector en México, mediante la experiencia brasileña acumulada en los últimos 50 años.
Lo anterior implica el desarrollo sostenible de bioetanol, combustibles de aviación sostenibles (SAF, por sus siglas en inglés), el biodiésel y los combustibles sostenibles marítimos, indicaron las secretarías de Relaciones Exteriores (SRE), de Economía (SE) y de Energía (Sener) en un comunicado conjunto.
La subsecretaria para América Latina y el Caribe de la SRE, Raquel Serur Smeke, destacó que la colaboración en materia de biocombustibles constituye un avance para promover el intercambio y la transferencia de tecnología, equipos, metodologías y experiencias entre México y Brasil, con el objetivo de impulsar el desarrollo sostenible y las energías renovables.
En el mismo acto en las oficinas de la SRE, se firmó un memorándum de entendimiento entre la SE, representada por el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez Romano y la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones y Atracción de Inversiones (Apex), representada por su titular, Jorge Viana.
El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón, destacó la importancia de actualizar las disposiciones que limitan la exportación mexicana, particularmente en la industria automotriz, así como la aplicación de reglas de origen más flexibles para el comercio bilateral.
Además, se planteó la necesidad de un acuerdo entre las agencias de salud de ambos países para armonizar las normas y facilitar el intercambio de productos farmacéuticos y dispositivos médicos, para evitar las dificultades que surgieron durante la pandemia del covid-19, cuando las diferencias regulatorias dificultaron la cooperación internacional.