Hay 56 mil 722 viviendas con certificación EDGE en México

La transición hacia una vivienda sustentable en México es impulsada por las certificaciones ecológicas, la disponibilidad de créditos verdes y la implementación de impuestos ambientales.

En los últimos 10 años, el crecimiento del sector inmobiliario ha estado estrechamente ligado a la expansión de la sustentabilidad. El sector inmobiliario mexicano experimenta un auge en la vivienda sustentable, impulsada por la creciente demanda de certificaciones ecológicas, líneas de crédito verde y los impuestos ambientales.


Esta tendencia se refleja en el número creciente de viviendas -56 mil 722- y ecocasas -80 mil- con certificación EDGE (Excellence in Design for Greater Efficiencies), que representan 4.5 millones de metros cuadrados. Estas iniciativas se suman al desarrollo de proyectos comerciales sostenibles, como parques industriales, que también han adoptado esta certificación.


La introducción de sellos verdes y la posibilidad de acceder a créditos verdes han incentivado a los desarrolladores a incorporar prácticas sostenibles en sus proyectos. Este cambio también se refleja en la participación de instituciones como CADU y ARA en la construcción de viviendas con certificación EDGE, demostrando el compromiso del sector con la vivienda sustentable.


Los "impuestos verdes" se han convertido en una herramienta clave para fortalecer las finanzas locales y abordar el desafío de la contaminación ambiental. Actualmente, 18 entidades mexicanas aplican este tipo de contribuciones, en comparación con las siete que lo hacían en 2021, según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).


Estos impuestos se imponen sobre la extracción de materiales del suelo y subsuelo, la emisión de contaminantes al aire, agua o tierra, y el depósito o almacenamiento de residuos. El objetivo principal de los impuestos verdes es recaudar recursos para financiar proyectos ambientales concretos y medibles, de acuerdo con una publicación de El Financiero.

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